Explore "Las delicias de Capua" by Luis Bonafoux Quintero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo único que puede consolarnos de la temperatura groenlandesa que ha transformado el asfalto del boulevard en un vidrio mugriento, es que cuando termine el frío, allá por marzo, tendrán los vecinos de París, si no mienten los más acreditados médicos de Alemania y Francia, un colerazo que dejará pequeñito al del año pasado. Así, el que quiera vivir con el alma en un hilo, que se venga aquí.
El cólera, los barbos corrompidos, Panamá, una temperatura constante de diez grados bajo cero, bombas de dinamita, y… un viajecillo a la frontera.