Explore "El cuento del escudero" by Geoffrey Chaucer on Textopian. Read with annotations and highlights.
Apolo había subido tan alto con su carro, que entró en la mansión de Mercurio, el astuto dios.
Escudero, palabra de honor de que habéis cumplido perfectamente vuestro cometido. Os felicito por vuestro talento -dijo el terrateniente. Considerando vuestra juventud, habláis con tanto sentimiento y fervor, que no puedo dejar de aplaudiros. Si proseguís, en mi opinión nadie logrará superaros en elocuencia. ¡Que Dios os dé suerte y que aumenten vuestros conocimientos! Disfruto muchísimo con vuestra conversación.