Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
En paralelo con el debate interno sobre la abdicación en el campo imperial, los ejércitos republicanos siguen progresando hacia el sur y el centro y Juárez establece su gobierno en Durango al principio de enero y llegará pronto a Zacatecas. Juan de Dios Arias cuenta cómo se trataba fundamentalmente de hostigar mínimamente a los franceses en su repliegue y combatir a muerte a las tropas imperiales mexicanas que iban dejando detrás. En diciembre de 1866 la división de Escobedo con la vanguardia del general Jerónimo Treviño los fue persiguiendo hasta las cercanías de San Luis Potosí, que abandonaron muy pronto dejando atrás las tropas de Tomás Mejía. El 25 de diciembre el general Mejía, sin el amparo de los franceses, abandonó San Luis y se replegó a Querétaro llegando el 29. Al día siguiente tomó San Luis y se detuvo la división republicana de Jerónimo Treviño, urgido de "reorganizar y equipar sus tropas desnudas" y esperar el resto del ejército de Escobedo "que traía un inmenso tren de pertrechos y municiones".
Miramón, poniéndose al margen de las discusiones sobre si Maximiliano continuaría gobernando y buscando una salida militar (y quién sabe si no hubiera mucho de personal en la arriesgada decisión), al margen de los franceses salió de la capital sin más fuerzas que 400 hombres y dos piezas de campaña a la busca de los republicanos. En principio estaba saltándose la distribución militar original que Maximiliano había diseñado y entraba supuestamente en zonas de competencia de Leonardo Márquez. Al pasar por Querétaro puso a disposición de la brigada de Severo del Castillo las fuerzas de Mejía, que se encontraba enfermo. Es probable que el acuerdo con del Castillo se produjera en la Ciudad de México, para combinar el avance de sus brigadas hacia el norte o el noreste, pero la caída de Guadalajara en manos republicanas hizo que modificara su plan.