Explore "A una araucaria" by Salvador Díaz Mirón on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Bien hayas, himno verde, que sublimas / en estrelladas y soberbias rimas / triunfante numen, y a cantar animas!
En la punta prolífica y derecha / de tu plumada y elegante flecha, / mirlo garrulador plañe una endecha.
Y abro el ala parnasida, y al crudo / viento del agrio Cofre la sacudo, / y con bárbara trova te saludo.
Corvas uñas, que amagan como en rabos / de incógnitos a mí reptiles bravos, / echas por hojas en alternos cabos.
Y si la lama del rencor me ciñe / corazón y laúd la nota riñe / y el verso es garra que la sangre tiñe.
¡Cuán peregrina con tus frondas nuevas! / Imán y encanto a las miradas pruebas / en las guirnaldas que a las nubes llevas.
Extraño soy también, y más atraigo / con prez que ostento y con baldón que traigo, / y de mayor encumbramiento caigo.
A mirífica lumbre te abandonas, / e iridiscentes lágrimas temblonas / adiamantan y emperlan tus coronas.
Y ardo en estro de amor, y no hay rocío / como el que cubre las que a Dios envío / ansias de que me cure al ángel mío.
En ti mi nombre que grabé, se mezcla! / ¡Tal vez lo guardarás de que perezca! / ¡Sólo así podrá ser que dure y crezca!
Xalapa, septiembre 1896. Lascas, 1901.