Explore "El Torrente y el Río" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Despeñado un Torrente / De un encumbrado cerro, / Caía en una peña, / Y atronaba el recinto con su estruendo.
Seguido de ladrones / Un triste pasajero, / Despreciando el ruido, / Atravesó el raudal sin desaliento; / Que es común en los hombres / Poseídos del miedo, / Para salvar la vida, / Exponerla tal vez á mayor riesgo.
Llegaron los bandidos, / Practicaron lo mesmo / Que antes el caminante, / Y fueron en su alcance y seguimiento.
Encontró el miserable / De allí á muy poco trecho / Un río caudaloso, / Que corría apacible y con silencio.
Con tan buenas señales, / Y el próspero suceso / Del raudal bullicioso, / Determinó vadearle sin recelo; / Mas apenas dió un paso, / Pagó su desacuerdo, / Quedando sepultado / En las aleves aguas sin remedio / Temamos los peligros / De designios secretos; / Que el ruidoso aparato, / Si no se desvanece, anuncia el riesgo.