Explore "Es la hora de la transmigración" by Jaime Sabines on Textopian. Read with annotations and highlights.
ES LA HORA DE LA TRANSMIGRACIÓN de las almas y los amores de los gatos.
En la madrugada vacía sólo dos o tres moscas revolotean sobre la mesa, desveladas por la luz que he encendido, interrumpidas en su efímero sueño, desquiciadas por este amanecer imprevisto. Se oyen tres o cuatro gallos escondidos en lo más lejano de la noche, cantando equivocadamente por algún resplandor que no es el día.
Es desconcertante la ciudad a estas horas. El silencio llena las piezas, transforma los objetos, deja escuchar el sueño de los niños. Los utensilios de la civilización construyen entre sí una mágica naturaleza muerta. El teléfono quieto, minúsculo féretro de voces, carece de sentido. La televisión, el tocadiscos, la máquina de escribir, unos cuadernos, un libro semi abierto, son testigos paralizados de esa enorme e infinita vida del residuo de leche en el vaso y de las migas sobre el mantel. Fluye difícil y milagrosa la tinta y este papel la absorbe como la tierra del campo la primera lluvia.
¿Estará la vida en el retrato que cuelga de la pared y donde mis padres tienen la misma terca, insistente postura de hace diez años? , ¿no sería posible que de un momento a otro bajasen la cabeza, volviesen la vista a otro lado, o conversasen entre sí?
¿Estará la vida en la máscara de madera de Guanajuato, en el candelabro sin velas, en las flores marchitas de ese florero olvidado? , ¿estará en la taza de café ya frío, en las frutas de cera, o en mis manos?