Explore "La batalla por Tenochtitlan" by Pedro Salmerón Sanginés on Textopian. Read with annotations and highlights.
AL PARECER, las últimas tropas arribaron a la orilla de la laguna al amanecer del domingo 1º de julio. Cortés se habría quedado más tiempo en el pueblo de Popotla para esperar a que pasaran todos los restantes y enviarlos a Tlacopan, donde debían concentrarse. Y la tradición popular diría que ahí Cortés lloró por la derrota, por los soldados muertos, por lo perdido, por la incertidumbre. Escribe Jaime Montell:
El llanto de Cortés se convirtió en leyenda popular. Aún subsiste el sabino o ahuehuete llamado "el árbol de la Noche Triste", aunque ya muerto, recargado en cuyo tronco se dice que Cortés lloró. Así se ve en el Lienzo de Tlaxcala. Cortés, por supuesto, no lo menciona. Gómara, Bernal y Cervantes de Salazar describen la escena en Popotla, mientras que Solís la sitúa en Tacuba y Alva Ixtlilxóchitl en la Torre de la Victoria.