Explore "La Vida Está En Otra Parte" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Luego el tren se detuvo, se oyó el sonido del silbato, el vocerío de los jóvenes, abrir y cerrar de puertas, el taconeo de las botas; Xavier surgió de su escondite y se sumó al grupo de alumnos que se amontonaban para bajar del tren. Y luego aparecieron las montañas, la luna grande y la nieve resplandeciente; iban en medio de una noche clara como el día. Caminaban en larga procesión, y en vez de cruces se alzaban los pares de esquís como objetos de culto, como símbolos de los dedos cruzados en juramento.
Era una larga procesión en la que Xavier iba con las manos en los bolsillos porque era el único que no llevaba los esquís, símbolo del juramento; oía las conversaciones de los estudiantes, ya bastante cansados; luego se dio vuelta y vio a la muchacha rubia, frágil, pequeña, atrás de todo, tropezando y hundiéndose en la nieve bajo el peso de los grandes esquís y después de un rato volvió a darse vuelta y vio al viejo profesor de matemáticas que le cogía los esquís, los ponía junto a los suyos a sus espaldas y con la mano libre la tomaba por el brazo y la ayudaba a andar. Era una escena triste en la que la endeble vejez se compadecía de la endeble juventud; al contemplar la escena se sentía reconfortado.