Explore "Ulises criollo" by José Vasconcelos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Habitábamos una casa de pueblo. Sala, con mecedoras, mesa al centro, sillas adosadas a la pared; a la vuelta, una serie de alcobas en fila. En la primera dormían mis padres; en seguida, mis hermanas; luego, en otra, la abuela, y al final estaba la mía, pequeña pero con salida al patio principal. Las puertas interiores quedaban abiertas en largo paso que mi madre podía recorrer con la vista desde su habitación.
Una lámpara de petróleo ardía en el dintel de mi puerta iluminando toda la noche el pasillo interior. Me tocaba dormir solo porque era ya, según decían, un hombre; padecía, sin embargo, los más extraños terrores de mi vida. Nuestros vecinos eran pacíficos, nada había que temer de ellos; pero el pavor me lo causaban ciertos poderes invisibles sensibles sólo al tacto. Me andaban por las pantorrillas, me helaban la espina, me atemorizaban con sus murmullos y saltos. Apenas me cubría con las ropas de la cama, y no obstante las oraciones previamente recitadas de hinojos, los pequeños monstruos comenzaban a agitarse, desarrollando holgorios y peleas.