Explore "El último judío" by Noah Gordon on Textopian. Read with annotations and highlights.
En la primera semana de abril se presentó un hombre de la oficina del alguacil de Zaragoza para comunicar a Yonah que se requería su comparecencia como testigo ante el Tribunal Municipal «en un juicio que se celebraría el jueves, dentro de quince días».
La víspera del juicio, Yonah bajó a la planta baja de la casa mientras Reyna se estaba bañando delante de la chimenea. Tomó la olla de agua caliente del fuego y, mientras la echaba en la bañera, le comentó la citación que había recibido.