Explore "La veleta de Gastizar" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
ADEMÁS de Garat, de Choribide y de Cucú el rojo, había otro representante de la Revolución en un guarda del bosque de Ustariz que vivía completamente aislado en una cabaña rodeada de robles. Llamaban a este solitario el tío Juan.
El tío Juan era hombre de unos sesenta años, todavía fuerte, calvo, con la cara inteligente y llena de arrugas y los ojos brillantes. Solía vérsele rara vez en el pueblo; iba vestido con una casaca de color castaña, con cuello de terciopelo, medias de lana blancas y zapatones.