Explore "Crimen y castigo" by Fyodor Dostoevsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquel mismo día, entre seis y siete de la tarde, Raskolnikoff se dirigió a casa de su madre y de su hermana. Las dos mujeres habitaban ahora en casa Bakalaieff, en el cuarto de que les había hablado Razumikin. Al subir la escalera, Raskolnikoff parecía vacilar aún. Sin embargo, por nada del mundo se hubiera vuelto atrás. Estaba resuelto a hacer aquella visita. "Todavía no saben nada-pensó-y están acostumbradas a ver en mí un ser original."
Tenía el vestido manchado de lodo y desgarrado; de otra parte, la fatiga física, juntamente con la lucha que se libraba en él desde hacía veinticuatro horas, le había puesto la cara casi desconocida. El joven había pasado la noche en vela. Dios sabe dónde; pero, por lo menos, su partido estaba tomado.