Explore "La invasión o El loco Yégof" by Erckmann-Chatrian on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde media noche hasta las seis de la mañana brilló, en medio de la obscuridad, una hoguera en la cumbre del Falkenstein, y toda la sierra se puso en movimiento.
Los amigos de Hullin, de Marcos Divès y de la Lefèvre, calzando altas polainas y llevando sendos fusiles, se encaminaron, en el silencio de los bosques, hacia los puertos del Valtin. El propósito del enemigo de atravesar las llanuras de Alsacia para caer de improviso sobre los desfiladeros había sido adivinado por todos. La campana de Dagsburg, de Abreschwiller, de Walsch, de San Quirino y de las demás aldeas no cesaban de tocar alarma.