Explore "Amaury" by Alexandre Dumas on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al otro día, el doctor, seguro ya de que Magdalena no sufriría por el momento ninguna recaída, comenzó a salir de casa para dedicarse a sus quehaceres habituales. Tenía que ir a palacio para explicar al rey su conducta y debía también visitar al ministro de Negocios Extranjeros para recordarle su promesa relativa a la misión que se encargaría a Amaury.
Con sobrada razón podía haber dicho el doctor que el enfermo era él, pues en aquellos quince días había envejecido quince años, y aunque no pasaba de los cincuenta y cinco, había encanecido su cabeza por completo.