Explore "Guerra y paz" by León Tolstói on Textopian. Read with annotations and highlights.
Él le recordó cómo se encontraron por primera vez en el camino de Otradnoie, cuánto le había costado dormirse aquella noche de luna y cómo, sin querer, la había oído. Aquel recuerdo sofocó a Natacha, que intentó justificarse, como si hubiera algo malo en aquel estado en que el príncipe Andrés la había sorprendido involuntariamente.
Al Príncipe, como a todas las personas educadas en el gran mundo, le gustaba tratar con quienes carecían del trivial sello mundano. Así era Natacha con su admiración, su alegría, su timidez y hasta sus incorrecciones de francés. Él la escuchaba y le hablaba de una manera particularmente tierna y atenta. Sentado a su lado, hablándole de todos los temas más insignificantes, el príncipe Andrés admiraba el brillo gozoso de sus ojos, y de su sonrisa, provocada no por las palabras pronunciadas, sino por su felicidad interior.