Explore "La cimitarra de Buda" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El barco sobre el cual los tres intrépidos buscadores de la Cimitarra de Buda iban a emprender su largo viaje era uno de aquellos navíos que los chinos llaman junco. Tenía una longitud de casi 16 metros, ligero, alto de proa y acabado en una gigantesca cabeza que pretendía ser la de un león de Corea. En el centro se alzaba una estrecha marquesina de bambú que servía de abrigo para los viajeros; y a popa un mástil de doce o trece metros de alto lleno de banderines de diversos colores, armado con una vela de juncos entrecruzados bastante gruesos. Su tripulación estaba formada por siete hombres y un timonel. Seis eran remeros o tan-kia de la costa, jóvenes robustos, activos, frugales, pero turbulentos; llevaban la coleta recogida en una especie de moño sobre la cabeza, y por vestido una simple casaca abierta por delante y unos calzones, anchos y coitos, con un doble pliegue sobre el vientre.
El séptimo era un lavadu o piloto batelero y propietario de la embarcación. Respondía al nombre de Lue-Koa; era tosco y robusto, con una cara achatada, pómulos salientes, mentón corto y redondo, nariz pequeña y deprimida y una coleta que le bajaba hasta las rodillas.