Explore "La cimitarra de Buda" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El capitán llegó al campamento hacia el crepúsculo, con media docena de esclavos de agua, algunos ánades y media docena de tordos de melodioso canto.
Los unió a los cangrejos pescados por sus compañeros en las lagunas, que, según Min-Sí, debían ser no menos excelentes que los de Macao.