Explore "La cimitarra de Buda" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿Qué había sucedido? ¿De dónde procedía aquella corriente de aire, que libraba de la muerte a los cuatro desgraciados? ¿Se habría abierto una hendidura en la colina, o bien las aguas, luego de haber alcanzado su nivel máximo, bajaban ya, dejando libre la galería? No era posible saberlo por el momento, y ninguno de ellos se ocupaba en averiguarlo. Respiraban, sentían el aire entrar libremente, y eso les bastaba.
-¡Respiremos, respiremos! -repetía el americano, que abría la bocaza de tal modo que asustaría a un tiburón. Respiremos, que hay para todos.