Explore "La cimitarra de Buda" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las tinieblas, que caían rápidamente, favorecían la precipitada fuga de los aventureros, los cuales, sin preocuparse de la granizada de balas de los birmanos, se internaron a toda prisa en los bosques, confiando en el vigor y elasticidad de sus piernas. Ninguno de ellos conocía el territorio, pero en aquel momento eso importaba poco. Uno junto a otro, con los fusiles bajo el brazo, los oídos atentos y los ojos bien abiertos, corrían como ciervos, ocultándose entre los espesos matorrales, saltando grandes árboles abatidos, atravesando charcas o remontando pequeños torrentes para no dejar huellas tras de sí. Los gritos de los birmanos y los disparos que cada vez se escuchaban más cerca, les espoleaban. Sabían todos que si caían en manos de aquellos fanáticos no saldrían con vida. Hacía ya veinte minutos que corrían, siempre perseguidos, cuando el capitán se detuvo bruscamente a la orilla de un pequeño río.
-¿Qué sucede? -dijo el americano, que llegaba jadeante y empapado de sudor.