Explore "De sobremesa; crónicas 3" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
La conferencia de Ramiro de Maeztu, en el Ateneo, ha sido, y será por muchos días, tema preferente de discusiones. Inequívoca señal de su mérito y de su importancia. Vibrante síntesis de nuestra vida nacional fué la conferencia; tal vez con más apasionamiento que serenidad; pero ¡dice tan bien un noble apasionamiento cuando de algo que mucho nos importa se trata! Quede la plena serenidad intelectual para cuando hayamos de ser árbitros ó jueces en extraños asuntos; pero ¿cómo no poner calor del corazón en asunto tan propio?
Fueron las palabras de Maeztu el mejor espoleo para los espíritus dormidos, tardos ó cobardes: el mejor lazo para unir á los que, despiertos y fuertes, malogran, no obstante, sus alientos en el soberbio individualismo solitario. A los españoles, más que á nadie, conviene tener presente aquel apólogo oriental en que un padre muestra á sus hijos cómo un haz de mimbres apretado no puede romperse y qué fácilmente se quiebra cada mimbre, separado del haz, uno por uno.