Explore "El Libro De Los Amores Ridículos" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
No hace mucho que cumplió treinta y cinco años y fue precisamente entonces cuando comprobó de pronto que en la nuca le había raleado visiblemente el pelo. No era aún del todo una calva, pero era ya perfectamente posible imaginársela (bajo el pelo ya se veía la piel) y, sobre todo, era ya una calva segura y próxima. Por supuesto es ridículo hacer del pelo que va raleando un problema vital, pero era consciente de que la calva cambiaría su cara y que, por lo tanto, la vida de uno de sus aspectos (evidentemente el mejor) estaba llegando a su fin.
Y fue entonces cuando se le ocurrió plantearse cuál había sido el balance de este aspecto suyo (con pelo) que desaparecía, cuáles habían sido realmente las vivencias y las satisfacciones que había tenido aquel aspecto, y se quedó paralizado al darse cuenta de que había disfrutado bastante poco; al pensar en aquello sintió que se ruborizaba; sí, le daba vergüenza: porque vivir en este mundo tanto tiempo y que a uno le pasen tan pocas cosas es vergonzoso.