Explore "El Libro De Los Amores Ridículos" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llegamos al hospital de B. de muy buen humor. Eran casi las tres y media. Llamamos a nuestra enfermera desde el teléfono de recepción. Bajó al cabo de un rato con la gorra puesta y la bata blanca; noté que se ruborizaba y lo consideré un buen síntoma.
Martin tomó rápidamente la palabra y la chica nos comunicó que a las siete terminaba su turno y que debíamos esperarla a esa hora frente al hospital.