Explore "El Libro De Los Amores Ridículos" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
De pronto Martin se incorporó (movido evidentemente por algún sensor secreto) y miró fijamente hacia el solitario camino del parque. Avanzaba hacia nosotros una chiquilla vestida de blanco. Ya a distancia, cuando aún no podían identificarse con seguridad ni las proporciones del cuerpo ni los rasgos de la cara, se notaba en ella un especial encanto, difícilmente discernible; una especie de pureza o de ternura.
Cuando la chiquilla estuvo ya bastante cerca de nosotros vimos que era muy joven, algo entre una niña y una jovencita, y aquello nos produjo de pronto un estado de absoluta excitación, de modo que Martin se levantó de un salto del banco: -Señorita, soy Milos Forman, director de cine; tiene que ayudarnos.