Explore "Historia de las izquierdas en España (1789-2022)" by Juan Sisinio Pérez Garzón on Textopian. Read with annotations and highlights.
En esta década, las izquierdas españolas giraron en torno a las propuestas estratégicas y a las prácticas de movilización trazadas desde el PCE-PSUC. Girar significa tanto moverse alrededor de un eje como desviarse o cambiar con respecto a esa dirección principal. Se hace hincapié en el sintagma PCE-PSUC porque el PSUC, desde su fundación en 1936, se planteó como partido nacional del comunismo para Cataluña y logró ese reconocimiento de la Internacional Comunista justo al terminar la guerra, en junio de 1939, rompiéndose la pauta de que se admitiría un partido comunista por Estado. Lógicamente hubo vaivenes en las relaciones orgánicas entre ambos partidos, que no corresponde relatar aquí, aunque en la práctica el PCE se impuso como la voz del comunismo en España al incluir en su ejecutiva al secretario general del PSUC y respetar su independencia como fuerza organizativa que alcanzó la mayor capacidad de penetración en los distintos entramados de la sociedad catalana. Además, ya existía desde la República un PC de Euskadi que en 1974 se reconstituyó en un congreso celebrado en Francia con Ramón Ormazábal como secretario; y en Galicia se creó en 1968 un Partido Comunista Galego con Santiago Álvarez como secretario. El PCE aceptó, por tanto, en su propio funcionamiento, la existencia de tres nacionalidades que requerían una organización específica, un modelo que influyó en las demás izquierdas y posteriormente marcaría el debate de la Constitución de 1978 a través de la figura de Solé Tura, militante del PSUC.
Por lo demás, cabe debatir si el PCE-PSUC alcanzó un liderazgo asentado, con su correspondiente hegemonía sociopolítica, o más bien, al desarrollar fórmulas que darían paso al eurocomunismo, ejerció de aglutinante de tendencias antifranquistas que luego, al desarrollarse las libertades democráticas, se resituaron en posiciones socialdemócratas. En este proceso ejerció una atracción indudable la militancia de unos comunistas disciplinadamente abnegados, de excepcional convicción en la lucha por la emancipación social. Pero no hay que adelantar los hechos. Ya se ha expuesto la tesis de Fernández Buey, que los militantes comunistas hicieron en estos años el trabajo de un partido demócrata y lograron que se identificara "comunismo con democracia".