Explore "La maja desnuda" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Eran las tres de la tarde cuando el ilustre pintor volvió á su casa después del almuerzo con el húngaro.
Al entrar en el comedor, antes de dirigirse al estudio, vió á dos mujeres que, con el sombrero puesto y el velillo ante el rostro, parecían disponerse á salir. Una de ellas, tan alta como el pintor, se arrojó á su cuello con los brazos abiertos.