Explore "La favorita del mahdi" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las tinieblas habían ya descendido. Al norte, en lo más alto de las crestas del monte Auli, veíase la luna, que irradiaba una claridad indecisa sobre la oscura arboleda del Gemandre, y en el cielo aparecían las estrellas, que se reflejaban vagamente en la azul y plácida corriente del Bahr-el-Abiad. Algunos sudaneses y árabes vagaban aún o estaban sentados en medio de las calles o al abrigo de las paredes de las chozas fumando en sus chibucs o en el narghilé.
Los dos oficiales bajaron hacia la ribera del río, junto a la que flotaba una dahabiad de seis remos, tripulada por otros tantos remeros. Entraron en ella, se hicieron conducir a la orilla opuesta y desembarcaron junto al bosque, cuyos gigantescos y frondosos árboles se inclinaban graciosamente sobre las aguas.