Explore "La favorita del mahdi" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era la tarde del último día de julio. Densos nubarrones corrían desordenadamente por el espacio celeste, impulsados por impetuoso y calidísimo viento. Gruesas y tibias gotas de lluvia caían pesadamente sobre tiendas y túgales del campamento sudanés, mientras en lontananza relampagueaba y rugía de vez en cuando el trueno.
Las innumerables hordas del Mahdi, según costumbre, hallábanse en movimiento, ejercitándose bajo la dirección de sus jeques, en el manejo del cañón, de las ametralladoras y del "remington", armas cogidas a los egipcios en Kasghill, o en adiestrarse en fingidas escaramuzas, marchando en columna o en cuadro, efectuando retiradas e intentando asaltos o construyendo fortines, trincheras, terraplenes y bastiones.