Explore "Oda mínima" by Salvador Díaz Mirón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un quidam sube hacia crestón celeste, / y del rútilo sol, que ya declina, / sesga el aspa de luz encarnadina / me sonrosa la veste.
A posar en altura el necio corre. / ¿Qué mucho? La cigüeña sin empacho / corona de risible mamarracho / la punta de la torre!
Sirvo a deidad que avilantez inmuta, / que sólo a genio y a virtud convida / al esplendor de mejorar la vida / y embellecer la ruta.
Prendas hay en mi espíritu y lo exploro; / y de buzo trabajo por cogerlas, / y logro al fin desentrañar las perlas / y las engarzo en oro.
Írgome luego con encanto justo, / y arrojo grito en que mi fe se parte: / primero Jove, y en seguida al Arte, / flor del sentir y el gusto.
El Imparcial, 29 septiembre 1910.