Explore "El árbol de la ciencia" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
SIN gran brillantez, pero también sin grandes fracasos, Andrés Hurtado iba avanzando en su carrera.
Al comenzar el cuarto año se le ocurrió a Julio Aracil asistir a unos cursos de enfermedades venéreas que daba un médico en el hospital de San Juan de Dios. Aracil invitó a Montaner y a Hurtado a que le acompañaran; unos meses después iba a haber exámenes de alumnos internos para ingreso en el Hospital General; pensaban presentarse los tres, y no estaba mal el ver enfermos con frecuencia.