Explore "El árbol de la ciencia" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
LA conversación que tuvo en el baile con Lulú, dió a Hurtado el deseo de intimar algo más con la muchacha.
Realmente la chica era simpática y graciosa. Tenía los ojos desnivelados, uno más alto que otro, y al reir los entornaba hasta convertirlos en dos rayitas, lo que le daba una gran expresión de malicia; su sonrisa levantaba las comisuras de los labios para arriba, y su cara tomaba un aire satírico y agudo.