Explore "El árbol de la ciencia" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
UN día, ya en el último año de la carrera, antes de las Navidades, al volver Andrés del hospital, le dijo Margarita que Luisito escupía sangre. Al oirlo Andrés quedó frío como muerto. Fué a ver al niño, apenas tenía fiebre, no le dolía el costado, respiraba con facilidad; sólo un ligero tinte de rosa coloreaba una mejilla, mientras la otra estaba pálida.
No se trataba de una enfermedad aguda. La idea de que el niño estuviera tuberculoso le hizo temblar a Andrés. Luisito, con la inconsciencia de la infancia, se dejaba reconocer y sonreía.