Explore "El árbol de la ciencia" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
AL pasar sus dos meses de sustituto, Andrés volvió a Madrid; tenía guardados sesenta duros, y como no sabía qué hacer con ellos, se los envió a su hermana Margarita.
Andrés hacía gestiones para conseguir un empleo, y mientras tanto iba a la Biblioteca Nacional.