Explore "Ángel Guerra" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Abriose la puerta; pero quien entró por ella no fue ese loco, sino Basilisa, susurrando: «Sr. de Miquis». Éste apareció en seguida, y doña Sales le dijo riendo: «Estoy de enhorabuena, doctor. Ha parecido el prófugo. Esto me ha sentado mejor que los brebajes de usted, que saben a demonios, sobre todo, ese extracto de. no sé qué. Dígame: ¿vienen esos señores a la consulta? ¿No sería mejor que antes viera yo a mi hijo?»
Miquis opinó que ante todo la consulta. «Los compañeros ya están ahí. Aguardan en la sala. No quiera que me la vean a usted bajo la influencia de una emoción fuerte.