Explore "Guardia blanca" by Sir Arthur Conan Doyle on Textopian. Read with annotations and highlights.
LA fama y brillo de la corte que rodeaba al príncipe Eduardo desde su instalación como Duque de Aquitania, atraían á numerosos caballeros de toda Europa y los torneos y justas eran por entonces espectáculos que con frecuencia presenciaban los vecinos de Burdeos. Con los más afamados paladines ingleses y franceses solían romper lanzas diestros justadores de Alemania, caballeros de Calatrava, nobles portugueses é italianos y aun formidables guerreros de la Escandinavia y otras regiones del norte y del oeste.
Pero en la ciudad y en toda la comarca fué objeto del mayor interés y de incesantes comentarios la noticia de que cinco caballeros ingleses entre los más esforzados habían dirigido un cartel de reto á otros tantos nobles de la cristiandad, quienesquiera que fuesen. Había gran curiosidad por ver quienes lo aceptarían y sabíase además que aquellas justas serían las últimas por entonces, ya que el príncipe se aprestaba á salir con toda su gente para la guerra de España. La víspera del torneo llegaron á Burdeos multitud de gentes de todo el Medoc, que tuvieron que acampar fuera de las murallas, en el llano y á orillas del Garona. Tampoco faltaron oficiales del ejército acuartelado en Dax, ni nobles y burgueses de Blaye, Bourg, Libourne, Cardillac, Ryons y otras muchas villas, que llegaron durante el día y parte de la noche anterior al combate, á pie, á caballo y en vehículos de todas clases.