Explore "Guardia blanca" by Sir Arthur Conan Doyle on Textopian. Read with annotations and highlights.
CUANDO Roger se presentó en la cámara del barón al siguiente día, hallóle muy ocupado en trazar sobre emborronado pergamino unos signos retorcidos y enormes, que según averiguó después eran un conato de carta del barón á su esposa.
-Bien vienes, Roger, dijo alborozado apenas divisó al joven. Confieso que no soy muy fuerte en achaques de escritura, y aquí me tienes sudando para contar á mi señora la baronesa muchas cosas que quiero decirle, con unos garabatos que se empeñan en no salir derechos y que no los entenderá ella, ni tú, ni yo mismo.