Explore "Los habitantes más antiguos del actual territorio mexicano" by Erik Velásquez García on Textopian. Read with annotations and highlights.
Este periodo de la historia de México está considerado como una etapa de transición entre los pueblos que se basaban en una economía de apropiación (recolección, caza y pesca) y las comunidades sedentarias que se sustentaban en patrones de producción (agricultura). Entre los arqueólogos estadounidenses sus equivalentes son el Arcaico medio (5500-3500 a. C.) y el Arcaico tardío (3500-2000 a. C.).
Durante el Protoneolítico hubo un paulatino incremento de la población, y los pequeños campamentos que se asentaban por temporadas cortas se alternaron con estancias de mayor duración y con más habitantes, como en la Cueva de Coxcatlán, Puebla (5000-3400 a. C.), y Gheo-Shih, Oaxaca (5000-4000 a. C.). Este nuevo estilo de vida se conoce como "macrobandas estacionales" y algunos autores piensan que fue desconocido durante la Etapa Lítica. Por otra parte, en el Protoneolítico se domesticaron la mayor parte de las plantas; este proceso consiste en la modificación genética de los vegetales mediante la siembra reiterada y el almacenamiento, protección y selección de las especies más productivas. No obstante, la dieta siguió basándose en los productos de la recolección y cacería, puesto que los de las cosechas eran sólo complementarios, razón por la que para entonces no puede hablarse de agricultura.