Explore "Las furias" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
A las altas horas de la noche llegué a casa y me metí en la cama.
Apenas pude conciliar el sueño, y me desperté a cada paso soñando con que me encontraba en la Ciudadela y confundiendo esta impresión con otras impresiones lejanas. Por la mañana me levanté y no quise salir de casa. Por lo que me dijeron, a las seis de la tarde del día 5 algunos nacionales, reunidos en la plaza del Teatro, empezaron a difundir la alarma disparando tiros y dando gritos revolucionarios. Al parecer, ésta era la señal de un movimiento sedicioso. Los directores debían ser de los que se reunían en el primer piso de mi casa, porque durante la tarde no apareció ninguno de ellos.