Explore "Lucio Tréllez" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el canónigo se lo dijo a Anatolio, éste le abrazó lleno de gozo, sonriente, alegre; pero su tío puso grillos de hierro a su impresionable imaginación, y contestó apartando de sí los brazos que le estrujaban:
-¡Eh, caramba! Poco a poco, señor impresionable. Usted es una señorita nerviosa, y no obra sino por impulsos impremeditados. No hay motivo para tanta alegría, ni mucho menos. Tu situación es bien poco agradable en esta casa. Déjate, pues, de risas y bromas y piensa seriamente en tu plan de vida.