Explore "La galera del bajá" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La flota veneciana, si bien expuesta a un imprevisto asalto de los navíos otomanos, no había abandonado Capso, esperando el regreso del griego y del albano. No obstante, Sebastián Veniero, prudente en toda ocasión, ordenó que un par de sus galeras salieran a vigilar y, como ya vimos, gracias a ello pudieron salvarse ambos valientes que se comprometieran a llevar la engañosa carta al bajá de parte del sultán.
Cuando subieron a la capitana, el almirante estaba comiendo con el León de Damasco, a quien había colocado en el lugar de honor, y con sus oficiales más importantes.