Explore "Tal vez cambié desde entonces" by Pablo Neruda on Textopian. Read with annotations and highlights.
A mi patria llegué con otros ojos que la guerra me puso debajo de los míos.
Otros ojos quemados en la hoguera, salpicados por llanto mío y sangre de los otros, y comencé a mirar y a ver más bajo, más al fondo inclemente de las asociaciones. La verdad que antes no despegaba de su cielo como una estrella fue, se convirtió en campana, oí que me llamaba y que se congregaban otros hombres al llamado.
De pronto las banderas de América, amarillas, azules, plateadas, con sol, estrella y amaranto y oro dejaron a mi vista territorios desnudos, pobres gentes de campos y caminos, labriegos asustados, indios muertos, a caballo, mirando ya sin ojos, y luego el boquerón infernal de las minas con el carbón, el cobre y el hombre devastados, pero eso no era todo en las repúblicas, sino algo sin piedad, sin amasijo: arriba un galopante, un frío soberbio con todas sus medallas, manchado en los martirios o bien los caballeros en el Club con vaivén discursivo entre las alas de la vida dichosa mientras el pobre ángel oscuro, el pobre remendado, de piedra en piedra andaba y anda aún descalzo y con tan poco qué comer que nadie sabe cómo sobrevive.