Explore "El libro de las tierras vírgenes" by Rudyard Kipling on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche que sentimos / que la tierra se abriría, / lo hicimos, tomado de la mano, / en pos nuestro venirse. / Porque lo amábamos con el amor / aquel que conoce pero no entiende. / Y cuando de la montaña / el estallido percibióse, / y todo hubo caído / como lluvia extraña, / lo salvamos nosotros, / nosotros, pobre gente; / pero, ¡ay! siempre / permanece ausente. / ¡Gemid! Lo salvamos, / pues también aquí, / entre esta pobre gente, / hay sinceros amores. / ¡Gemid! No despertará / nuestro hermano. / Y su propia gente / nos echa de nuestro remanso.
(Canto elegíaco de los langures.)