Explore "Autobiografía" by Rubén Darío on Textopian. Read with annotations and highlights.
No he de dejar en el tintero mis buenas relaciones con un clown inglés que ha divertido a tres generaciones de argentinos. Ya se comprenderá que trato de Frank Brown. Los que le conocen fuera de la pista saben que ese payaso es un gentleman; y que un artista, o un hombre de letras, tiene mucho que conversar con él. Sabe su Shakespeare mejor que muchos hombres que escriben. Es grave y casi melancólico, como todos aquellos que tienen por misión hacer reir. Hay que tener en cuenta que el arte del clown confina, en lo grotesco y en lo funambulesco, con lo trágico del delirio, con el ensueño y con las vaguedades y explosiones hilarantes de la alienación. Para manejar todo esto, se precisan una fuerte salud física y una vigorosa resistencia moral. Con Frank Brown hemos pasado repetidas horas, agradables y provechosas, y más de una vez ha aparecido su nombre en mis prosas y versos. Por ejemplo, en aquellos que empiezan:
«Frank Brown como los Hanlon Lee sabe lo trágico de un paso de payaso y es para mí un buen jinete de Pegaso.