Explore "Los mineros de Alaska" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Media hora después de aquella encarnizada persecución de la cual escaparon por milagro, Bennie y Armando llegaban a la ribera del lago, a un lugar resguardado por pinos y abetos negros que elevaban sus copas a cincuenta y hasta a sesenta metros.
Como estaban muy fatigados, resolvieron descansar un buen rato, dando con ello lugar a los indios para retirarse, pues temían que, de no darles el tiempo suficiente, habían de hallar alguna otra banda en la ribera del lago.