Explore "Los mineros de Alaska" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El campamento de los Cabezas Chatas estaba en la extremidad de un profundo valle que los gigantescos pinos de Columbia hacían aún más salvaje y tétrico. Se componía de un centenar de cabañas de forma cónica y construidas con pértigas y pieles de bisonte para guarecer a otras tantas familias, las cuales componían un total de seiscientas a setecientas almas, número crecido si se tiene en cuenta la exigüidad de las tribus indias, especialmente hoy en día.
Al ver llegar al jefe seguido de los hombres blancos y de los principales guerreros, portadores de los trofeos y primicias de la gran raza, estallaron en el campamento alaridos de indescriptible júbilo, y hombres, mujeres, niños, y hasta los perros, se precipitaron alrededor de los caballos, disputándose las colas y las lenguas, que en un instante fueron llevadas a las hogueras que ardían en distintos sitios del campamento.