Explore "Los mineros de Alaska" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Bennie y su joven compañero hallábanse en la parte más abrupta y bravía del estrecho valle, o, mejor dicho, del largo desfiladero. Aunque apenas serían las doce, la luz era escasa, pues el sol no podía penetrar hasta el fondo del valle a causa de hallarse como encajonado entre las altísimas paredes roqueñas revestidas de plantas trepadoras, de musgo y de césped.
A diestra y siniestra de los cazadores, espesísimos matorrales, fuera de los arboles seculares de exuberante ramaje, ensombrecían aun más el desfiladero.