Explore "Del autoritarismo agotado a la democracia frágil, 1985-2010" by Lorenzo Meyer on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿Ganar la presidencia desde la presidencia?
Carlos Salinas reaccionó al desafío que implicó el cuestionamiento de su victoria con una "huida hacia delante". Para reafirmar su autoridad, en 1989 purgó de desleales a la estructura corporativa del PRI. Primero, y con ayuda del ejército, fraguó lo que fue tanto un castigo ejemplar a un enemigo como la reafirmación de su poder: la remoción y sustitución por incondicionales de la directiva del poderoso sindicato petrolero y la prisión de su líder: Joaquín Hernández Galicia, "La Quina". En el caso de otro puntal del corporativismo priista, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Salinas aprovechó una gran movilización en contra del viejo y enfermo líder, Carlos Jonguitud Barrios, para sustituirlo por una incondicional formada en la misma escuela del dirigente en desgracia: Elba Esther Gordillo.