Explore "La esfinge maragata" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Alentada Mariflor después de tan gentil alianza, se despierta con alegres ánimos a las realidades de la vida y quiere verlo todo, registrar su nuevo albergue, asomarse a Valdecruces.
Aunque pone el pie con alguna medrosa inseguridad en el corredor oscuro, camina sonriente, como jugando «a la gallina ciega», palpando la pared con una mano y asiéndose con la otra al vestido de su prima.