Explore "La esfinge maragata" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un día y otro posaba el sol adurente sobre la llanura.
Eran tan placenteras las señales del cielo, que la sequía se convirtió en seguro peligro para la escasa mies de Valdecruces, y bajo la férula del tío Cristóbal celebróse con toda exactitud el turno de regar, aprovechando el agua de los fugitivos arroyos.