Explore "La esfinge maragata" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde aquel medio día luminoso en que Rogelio Terán llegó a Maragatería, soñador y aventurero, a semejanza de Don Quijote, habían transcurrido dos semanas apenas, tiempo harto breve para curiosear la tierra y el alma de este país incógnito y huraño, tosca reliquia de las viejas edades, remanso pobre y oscuro de los siglos de hierro.
Deslizábanse los amores de Mariflor y el poeta como idilio sereno y apacible en la vida un poco fatigada del mozo, mientras se le iba mostrando la dulce novia aún más gentil que en el primer encuentro inolvidable, más esbelta y pensativa, luciendo más su innato señorío sobre el fondo gris de Valdecruces.