Explore "Así paga el diablo" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llegó jadeando a su despacho. No se conceptuó seguro, por si viniese a buscarle, y recogió sus papeles y bajó a la biblioteca para trabajar con la protección de Victorino. Éste leía El Imparcial, fumándose un magnífico Caruncho de Garona.
-¿Qué traes? ¿Estás desemblanzado?